Del corazón de la Huasteca a tu mesa
El piloncillo Teenek nace de la caña de azúcar cultivada por pequeños productores de la Huasteca. Un proceso artesanal, sin refinar, transforma el jugo de la caña en el granulado con el sabor auténtico que distingue a nuestra región.
Detrás de cada bolsa hay manos que trabajan la tierra y una apuesta por hacer las cosas de forma justa: precios dignos, cadenas cortas y respeto por el entorno.
Un modelo económico alternativo
Ensamblamos cadenas de valor entre pequeños productores locales con modelos innovadores y alternativos a los tradicionales.
Equidad social
Precios justos y relaciones directas con pequeños productores de la región.
Menos pobreza
Generamos ingresos dignos que fortalecen a las familias productoras.
Menor impacto
Cadenas cortas y procesos artesanales que reducen la huella ambiental.
Un proceso artesanal
Cosecha
Caña cultivada y cortada a mano por productores de la Huasteca.
Extracción
Se extrae el jugo de la caña recién cortada para conservar su frescura.
Cocción artesanal
El jugo se cuece hasta obtener el piloncillo, sin refinar ni aditivos.
Granulado
Se granula y empaca en bolsa de 500 g y sobres de 6 g, listo para ti.
Confían en Teenek
Cambiamos el azúcar refinada por el granulado Teenek en toda nuestra cafetería. El sabor a caña conquistó a los clientes.
Los sobres de 6 g son perfectos para nuestro servicio de hotelería. Prácticos, naturales y con una historia que contar.
Saber que cada compra apoya a productores de la Huasteca hace que endulzar se sienta distinto. Producto noble.
Compra con propósito
Cada presentación de Teenek impulsa la economía de la Huasteca. Un proyecto de Modelos Económicos AHÓ, SAPI de CV.
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